EXTRACTO DEL CAPÍTULO 4

Equipo

“Primero, debes saber que los conflictos matrimoniales son absolutamente normales. El conflicto existirá siempre, porque todos somos seres humanos diferentes, con pensamientos, ideas y opiniones diferentes. No es el conflicto lo que te define. Es la forma en que resuelves el conflicto lo que finalmente hablará acerca de quién eres en Cristo. A veces el conflicto es bastante fácil de resolver. En otras ocasiones, parece que es imposible pasarlo de largo. Anímate al saber que puedes con todas las cosas a través de Cristo que te fortalece, y esto incluye la resolución de conflictos. 

Hay muchos tipos de desafíos que causan los conflictos que enfrentan la mayoría de las parejas. Los desafíos comunes suelen estar relacionados con las finanzas, con el trabajo o los horarios de la escuela, con la crianza de los hijos, con los suegros, con los amigos. Algunas veces, entre ustedes, no están de acuerdo en hacia dónde ir, o qué hacer. 

La magnitud de problemas puede variar, dependiendo de cuán fuerte uno se sienta con la situación. Los conflictos se presentan cuando tus expectativas o las de tu cónyuge no se cumplen. O cuando alguno de ustedes se siente poco apreciado o infravalorado. Es difícil superar este tipo de desacuerdos y decepciones. Y es especialmente difícil cuando sientes que tus derechos han sido violados. 

El conflicto puede ser difícil y añadir tensión, pero la resolución de conflictos puede hacer que el conflicto sea una bendición disfrazada. Puede ayudarlos a conocerse mejor y darles la oportunidad de crecer. La Palabra de Dios te habla sobre cómo el conflicto ayuda a aumentar tu fe, pero también te ayuda a madurar. Cuando el conflicto golpea, traten de aprender de la experiencia.

Sé que tratar de aprender de un desacuerdo es más fácil de decir que de hacer, pero es posible tomar de sus desacuerdos, cosas que pueden ser positivas para su relación. A medida que crezcan juntos a través de cada conflicto, aprenderán más el uno del otro. También aprenderán a ser un poco más paciente cada vez. Cada vez un poco más comprensivos.”

 

Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros sin que les falte nada.

Santiago 1:2-4 NVI

 

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